También es verdad que conocemos a personas más sencillas que pueden relatar acontecimientos de otras vidas. Pero no son dados a publicarlos. Las vivencias del mundo onírico y algunas prácticas especiales nos han llevado a recuperar una serie de ¿recuerdos? que tienen todas las características de pertenecer a otras vidas. En el caso particular del que escribe, en 14 años ha podido reconstruir someramente 32 guiones de posibles vidas anteriores
.
Todo esto sería una estupidez y una pérdida lamentable de tiempo si sólo aspirase a pavonearme en tertulias o a escribir un libro más para ganar un poco de dinero al tiempo que me hecho flores vanagloriándome de haber sido bravo soldado, indio sabio o salvador de un pueblo. Estaría totalmente rematado si tan siquiera me dedicase a comentar estos supuestos recuerdos
Este asunto debería tener algún sentido más. Demostrar que nuestra psiquis o alma no se destruye con el cuerpo carece de sentido. Porque siempre será cuestión de creer o no creer. Y esto no es un camino satisfactorio. Lo más cercano a la realidad es lo que se vive y no lo que se lee o se quiere creer. La verdad es que tales recuerdos, cuando son recuperados, tienen un valor indiscutible para uno mismo. Y ese valor estriba en LA POSIBILIDAD DE MEJORAR LA VIDA ACTUAL TOMANDO COMO BASE ESOS RECUERDOS. En suma, de CONOCERSE A UNO MISMO. Y no le deis mas vueltas. No sirven ni para ayudar a otros, ni para ninguna otra cosa. Elevar creencias al rango de verdad es una pésima afición.
No dejeis que otros os digan lo que fuisteis en vidas pasadas. Estareis siempre en el terreno del dogmatismo. Por mucha confianza que hayais depositado en esa persona tendreis que reconocer que por ese camino no sabreis nunca si lo que os dicen tiene algo de realidad o no. Libraros de esa vanidad que nos hace ir detrás de lo supuestamente extraordinario. ¿Quereis algo realmente maravilloso?. Entonces daos cuenta que estais aquí. Vuestro presente es lo más importante que teneis. Realmente es lo único que teneis. Lo demás son historias.